Con 620.000 residentes permanentes, casi 9 millones de turistas al año y un basural colapsado tras 20 años de uso, la ciudad de Mar del Plata requería una solución sostenible para lidiar con la acumulación de miles de toneladas de residuos.
Gracias al Programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos (GIRSU), en abril pasado la ciudad inauguró un relleno sanitario que cumple altos estándares ambientales y permite manejar de manera segura alrededor de 600 toneladas diarias de residuos durante el año y 900 toneladas durante la temporada de verano. Además, deja en el pasado problemas de humo, olores y contaminación.
"Este nuevo relleno evitará la contaminación del agua y el aire, gracias a los sistemas de impermeabilización, canalización y tratamiento de los líquidos lixiviados, y los sistemas de captación e incineración de gases de efecto invernadero generados por la descomposición de la materia orgánica de los residuos que generan olores, dañan la capa de ozono y contribuyen al calentamiento global", explica Renán Poveda, gerente del Banco Mundial para el GIRSU.
Por otra parte, 300 trabajadores de la Cooperativa Argentina de Recuperadores Urbanos (CURA), que antes recolectaban materiales en el basural a cielo abierto, cuentan ahora con mejores condiciones laborales gracias a la construcción y puesta en marcha de una nueva planta de separación que cumple con las normas de seguridad ambiental e higiene y cuenta además con un comedor, baños y vestuarios, a fin de mejorar la calidad de vida de los recuperadores.
“Vamos a trabajar con materiales ya preseleccionados y además vamos a poder vender los materiales recuperados ya prensados a un mejor precio”, cuenta Sebastián, quien trabaja allí desde el 2004 cuando se inició la cooperativa.
Todo ello es acompañado desde los hogares marplatenses, donde el municipio puso en marcha un plan de recolección diferenciada de residuos, de modo que los vecinos puedan separar el material reciclable y así evitar enviarlos al relleno sanitario, extendiendo así su vida útil.
No más basurales a cielo abierto
Al igual que en la ciudad costera, en la provincia de Chubut se buscaba clausurar los basurales a cielo abierto. El nuevo relleno sanitario regional, que se está terminando de construir en Trelew, recibirá los residuos de otras municipalidades como Puerto Madryn, Rawson, Dolavon, y Gaiman, y beneficiará a 250.000 habitantes. Y para fortalecer la gestión, se están construyendo dos plantas de separación y transferencia en puntos estratégicos de la región con el fin de disminuir la cantidad de residuos depositados en el relleno. Asimismo, se elaborará un plan de inclusión social para los recuperadores que sean afectados por la clausura de los basurales.