Resultados
El proyecto se implementó entre 2009 y 2014 en 27 condados gravemente afectados de Sichuan y Gansu, y restableció y mejoró el acceso a infraestructura esencial y otros servicios públicos, como agua, saneamiento, caminos, salud y educación. También mejoró en gran medida los niveles de los servicios previos al terremoto y contribuyó a la rápida recuperación y el crecimiento de las economías locales, específicamente en los siguientes ámbitos:
- Caminos. Se construyeron o restauraron 300 carreteras según nuevos estándares antisísmicos, y estas vías incluyeron nuevos sistemas de gestión del tráfico, drenaje, iluminación y áreas verdes..

- Agua. Se construyeron 10 plantas de abastecimiento de agua que incluyeron 230 km de tuberías y cuatro estaciones de bombeo, mejorando el acceso de los hogares y usuarios comerciales e industriales, así como las condiciones para combatir los incendios urbanos. Esto aumentó en 25 % la cobertura de hogares y edificios comerciales con suministro continuo de agua las 24 horas del día en comparación con la situación previa al terremoto.
- Aguas residuales. Se rehabilitaron o construyeron nueve plantas de tratamiento de aguas residuales y se construyeron 102,5 km de tuberías de alcantarillado y 492,5 km de tuberías de drenaje de aguas pluviales. Como resultado, el porcentaje del tratamiento de aguas residuales en los condados del proyecto aumentó en más de 50 % en comparación con la situación anterior al sismo.
- Recolección y eliminación de desechos sólidos (solo en Sichuan). Las inversiones en el marco de este proyecto condujeron a un aumento promedio de 42 % en el índice de recolección y eliminación de desechos sólidos en comparación con la situación anterior al terremoto.
- Salud. Se construyeron y equiparon 67 instalaciones de salud que están en pleno funcionamiento. El número de camas de hospital en los condados del proyecto aumentó un 67 % en Sichuan y un 35 % en Gansu. Las nuevas instalaciones han mejorado enormemente las capacidades de diagnóstico y tratamiento, y brindan una gama más amplia de servicios médicos para pacientes internos y externos, lo que resulta en una mayor admisión de pacientes que antes del terremoto.

- Educación (solo en Gansu). Se construyeron siete escuelas nuevas y se equiparon con libros de texto, equipos de computación y laboratorios, aulas, muebles de comedores y dormitorios, y equipamiento deportivo. Se impartieron cursos de capacitación para 450 directores, maestros y administradores, y se cubrió una amplia gama de temas educativos, entre ellos nuevos procedimientos de gestión de emergencias.
- Creación de capacidad. Los Gobiernos provinciales, municipales y de condados de ambas provincias se beneficiaron de diversas actividades de capacitación y desarrollo de capacidades relacionadas con las normas de salvaguardias, gestión financiera y adquisiciones del Banco Mundial, así como con áreas técnicas como investigación, y diseño y supervisión de contratos. Se completaron 3701 días de capacitación.
- Crecimiento económico. En comparación con el nivel anterior al terremoto, el PIB creció entre 117 % y 198 %, impulsado principalmente por el crecimiento de los sectores no agrícolas. Las industrias secundarias (incluidos los sectores de la industria y de la construcción) aumentaron entre 116 % y 286 % y los sectores de servicios crecieron en 135 % y 201 %. El ingreso per cápita de modo generalizado aumentó entre 90 % y 154 % en los condados del proyecto.
Contribución del Grupo Banco Mundial
El Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) proporcionó un préstamo de emergencia de USD 710 millones para respaldar la recuperación de Sichuan (USD 510 millones) y Gansu (USD 200 millones), centrándose en la reconstrucción de infraestructura como carreteras, puentes, abastecimiento de agua, aguas residuales, desechos sólidos e instalaciones de salud en condados seleccionados de ambas provincias, y también en la reconstrucción de instalaciones educativas en Gansu.
El Banco movilizó una donación de USD 1,5 millones del Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR) para apoyar la preparación de notas sobre políticas, la participación de expertos internacionales y la capacitación de maestros y personal escolar, así como personal hospitalario. La donación del GFDRR también apoyó los esfuerzos del Gobierno destinados a revisar y evaluar la implementación del plan maestro de reconstrucción nacional y seis planes de reconstrucción sectoriales.
Además, movilizó una donación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) por valor de USD 1 millón para respaldar la evaluación de la posible contaminación química de las industrias afectadas por el terremoto.
La Corporación Financiera Internacional (IFC), la institución del Grupo Banco Mundial que se ocupa del fomento del sector privado, creó líneas de crédito para pequeñas y medianas empresas después del terremoto.
Asociados
Además del GFDRR y el FMAM, la Agencia Francesa de Desarrollo proporcionó una donación para apoyar la participación temprana de consultores franceses que colaboraron con el equipo del Banco Mundial en la formulación de criterios de selección y la evaluación de subproyectos, y ayudaron a crear capacidad en las oficinas de gestión de proyectos provinciales. Finalmente, una donación del FMAM apoyó la evaluación de la contaminación química en el período inmediatamente posterior al terremoto.
De cara al futuro
El proyecto apoyó la capacitación de equipos de recuperación después de un desastre en la región de Asia y el Pacífico, fortaleció la colaboración con el Gobierno de China en actividades de gestión del riesgo de desastres y difundió la experiencia y los conocimientos especializados de China en materia de preparación y socorro en casos de desastre en otros países de la región y en todo el mundo. Se publicó un informe sobre las lecciones aprendidas a partir de la reconstrucción para difundirlo a nivel internacional, y muchas de las lecciones extraídas de la reconstrucción del terremoto de Wenchuan se están aplicando en otros lugares.
El terremoto de Lushan azotó a Sichuan en 2013, casi cinco años después del terremoto de Wenchuan, y afectó a 2,2 millones de personas. En el Proyecto de Reconstrucción y Reducción de Riesgos después del Terremoto de Lushan, respaldado por el Banco Mundial, se incorporaron lecciones aprendidas durante la ejecución del Proyecto de Recuperación después del Terremoto de Wenchuan.
Hasta la fecha, el terremoto de Wenchuan sirve como recordatorio importante para otros países sísmicos acerca de la importancia de tomar medidas para garantizar la calidad de la construcción y la resiliencia estructural de los edificios y la infraestructura. Además, el proceso de recuperación en Sichuan, así como su eficacia y rapidez sirven como un ejemplo de la reconstrucción a gran escala que apunta no solo a reemplazar los activos perdidos y dañados, sino también a aumentar los estándares de calidad de la nueva infraestructura y de la infraestructura reconstruida, sobre la base de mejores códigos y reglamentos de construcción, y a usar la reconstrucción para mejorar las economías locales y los niveles de vida de la población afectada.
Beneficiarios
Pan Li, vicealcalde del condado de Yanting: “Con la implementación del proyecto respaldado por el Banco Mundial, el medio ambiente de nuestra ciudad ha mejorado mucho, el espacio urbano se ha expandido y los negocios y el turismo están en auge. En comparación con 2008, nuestro PIB aumentó en un 127 % y el ingreso urbano per cápita en un 180 %. Hemos obtenido importantes beneficios ecológicos, sociales y económicos. Esto es celebrado y valorado por la gente”.
Zhang Yufang, habitante de Cangxi: “El cambio es enorme. En el pasado, solo teníamos caminos de tierra y vivíamos en casas de adobe. Hoy todo es diferente; desde el lugar donde vivimos hasta lo que comemos y cómo nos vestimos”.